Huellas por el Mundo
Blog en el que os voy a enseñar como veo el mundo a través de mis viajes y aventuras....
miércoles, 19 de julio de 2017
VIAJE A GIETHOORN!!!
El otro dia fuimose viaje a Giethoorn, la mini venecia de Holanda. Donde dimos un estupendo viaje en barco, donde pudimos disfrutar del agua, de las bellas vista y de una ambiente de felicidad. Pudimos navegar un barco como autenticos Capitanes. Tambien podiamos parar de vez en cuando en algun bar o restaurante o en un mirados que habia en pleno parque natural. Tambien fue chulo ver fauna que habia y como no saludar a los otros barcos q pasaban por tu lado.
sábado, 24 de junio de 2017
Cuando el ala de un avión muestra mas allá de las nubes..
Desde un año de vida sobrevuelo el mundo, cada destino mas sorprendente, espero que os gusten mi forma de compartirles mis experiencias, pronto subiré material de mis viajes a :
República Dominicana, Venezuela, España, Francia, Holanda, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo,Portugal, Mónaco, Egipto....etc.
Saludos!!
Desde un año de vida sobrevuelo el mundo, cada destino mas sorprendente, espero que os gusten mi forma de compartirles mis experiencias, pronto subiré material de mis viajes a :
República Dominicana, Venezuela, España, Francia, Holanda, Alemania, Italia, Bélgica, Luxemburgo,Portugal, Mónaco, Egipto....etc.
Saludos!!
Ciudadana del Mundo
ASÍ COMENZÓ TODO....
La raíz de todo está en el corazón!
Quiero comenzar dando gracias a la madre Tierra por darme el privilegio de existir en ella. Soy una chica de 34 años, declarada hija de la tierra y ciudadana del mundo. Mis motivos tengo para sentir esa libertad de expresarlo así. Os lo voy a contar...
Creo en el destino, creo que marca puntos importantes en la vida, pero también creo que el poder y la fuerza con la que vivimos cambia nuestros días, horas, segundos, nuestras direcciones dándole un giro al punto de donde partimos para iniciar el gran viaje de nuestra vida.
Mi viaje comenzó cuando una hermosa taina de ojos grandes almendrados y dulces como la miel,
cambió su destino partiendo a conocer nuevos horizontes y en el camino conoció a un fuerte y
trabajador guajiro de noble corazón que la enamoró. Y el resultado del amor que sintieron nací yo.
Me llamo Liliana y la primera vez que abrí mis ojos al nacer y vi la luz, fue en una tierra hermosa
llamada Venezuela. Soy india guajira mestizada con la sangre de indios taínos que mi madre me dio
de herencia. Venezuela, esa tierra donde viví mis primeros años de vida. Tuve la vida de cualquier
niño de esa edad. jugar y ser feliz, gracias a mis padres que siempre se preocuparon por mí y que lo
más importante fuese mi felicidad (gracias mil).
Pero todo son etapas en la vida y mi corazón tenía que seguir conociendo lo que el destino tenía
preparado para mí. Así que tocó volar con destino a otra tierra caliente y con la gente más alegre del
mundo. Fui a conocer mi gran familia.
Recuerdo que era una mañana de verano, el sol brillaba en el asfalto y yo con tanto sudor… Me molestaba el flequillo que mi madre me hizo días antes para embellecerme. ¡Qué idea tan inoportuna con semejante calor que hacía en esa pequeña ciudad llamada Higuey en Rep.
Dominicana!
¡Que mezcla más hermosa! dijo mi abuelita cuando me vio por primera vez. Yo tenía la edad de 6
años, en mis recuerdos que tengo guardados en el corazón.
Todavía siento el abrazo fuerte con mucho amor de una viejita pequeña, de piel morena con arrugas
en su rostro que te revelaban que al criar 12 hijos/as no había tenido una vida fácil.
Aún cuando cierro mis ojos siento su olor a café recién tostado que ella misma recolectaba y su
graciosa manera de hablar. Ahí descubrí el sentimiento de amor puro de una familia humilde, el olor
de la leña, el color de las flores y una imagen tan bella como ver el mar azul turquesa interminable,
con sus aguas tan cristalinas y arena blanca y fina. ¡Dios el paraíso natural que maravilla!
Allí viví la segunda etapa de mi niñez, aprendí sus costumbres y sobre todo comprendí que tendría en
mi corazón una parte siempre reservada al amor de mi familia. Tengo 50 primos hermanos(casi nada).. pero yo soy hija única. ¿Creéis que puede ser casualidad? Yo hasta hoy sigo pensando que no.
Creo que el destino tenía más sorpresas guardadas para mí.
Se dice que somos el reflejo de nuestros padres y yo no iba ser una excepción. Tengo una madre de espíritu libre, guerrera de la vida, que cuando vio que teníamos que remar a contra corriente, no dudó en cambiar ese rumbo al destino y, por suerte u oportunidad, nos vimos volando al viejo
continente (España).
Llegamos con la maleta llena de ilusiones y con esperanza de que algo maravilloso nos iba a suceder… Nos trajimos el corazón lleno de amor y nostalgia, amor que nos ayudaría a resistir nuestras horas más bajas que provoca la distancia y la melancolía. Pero yo llevo por bandera una frase que pronto se reflejará en tinta cerca de mi corazón: La distancia no separa corazones. El corazón lleno de amor nos hizo fuertes y seguir hacia adelante mientras perseguíamos sueños, conocíamos amores, desengaños, dulzura y bondad.
Nada es fácil y os cuento que hoy estoy haciendo un sobreesfuerzo para estudiar la ESO fue porque no soporté las presiones y cambios de vida social que en ese momento existía en un país donde no había muchos extranjeros. Sufrí bullying, eran muy diferente las costumbres y el modo de vida. Ahora lo veo como una experiencia nada negativa en mi vida, pero otra vez cambió de destino, ya no podía ser abogada o periodista.
Comencé a vivir mi juventud con esfuerzo y trabajo. Mientras jugaba a ser adulta tuve la suerte de conocer el acto de amor más bello entre los seres vivos. ¡Fui mama! Sí de un niño que solo puedo describir con la palabra Nobleza. Así es mi hijo, Alex, el artífice de que de golpe comprendiera que la vida por más que vueles o sueñes siempre tiene algo que te sujeta el corazón.
Con tan solo 3 años de diferencia tuve un lapsus de enamoramiento febril como una adolescente, el cual me llevó a vestirme como las princesas de cuentos que se juran amor eterno. De esa etapa nació mi otro gran amor, mi niño pequeño Abel, el niño con más mamitis del mundo. Él es mi último dolor de parto, un parto tan duro que solo de imaginarlo decidí ser madre a día de hoy de solo dos hombrecitos.
Como en la vida van y vienen cambios en el destino, después de un largo tiempo sin que se movieran las hojas por el aire de cambio, pasó un tornado llevándose todo a su paso, dejando todo limpio y sin nada. Había que volver a regar el árbol y que diera hojas nuevas. Ese aire me llevó con destino a un mundo desconocido, idioma distinto, costumbre más del norte. Con tanto frío como vas a sobrevivir decía mi tía. Con ganas de buscar un buen futuro a mis hijos y mi madre que, aunque no la nombro demasiado, siempre ha estado al 200% a mi lado, incansable y amorosa con su pequeña familia que estaba su hija haciendo, acostumbrándose que tenía dos personitas que le llamaban YAYI. Mientras la yayi cuidaba mis dos retoños, yo buscaba otra forma de brindarles una vida mejor y mientras aprendía un idioma diferente y estaba haciendo prácticas pagadas en una empresa de flores y plantas de una ciudad del país de los tulipanes. Vaya cambio, os he dicho que me encontraba en Holanda.
Una mañana de trabajo en una oficina cambiando plantas de sitios, escuché a una persona que se dirigía a mí en castellano con un.. Hola ¿qué tal? Era Arie, mi Amorsky.
El destino tenía un as en la manga, y quería brindarme la oportunidad de sentir de nuevo las mariposas en el estómago de endorfinas , y como podemos redirigir nuestro destino pero no el camino, tomé la mano de una persona que me hizo creer en mí misma, me demostró que el amor no se demuestra con palabras sino con hechos, como no quererlo si tiene el azul del cielo en sus ojos.
Yo hoy camino junto a él, tengo cada día una sonrisa de agradecimiento a la madre tierra por todo lo que me ha brindado y he vivido soy amante de la esencia y no de la apariencia. A veces personas que conocen mi historia me dicen ¡qué vida más dura!… y yo con una sonrisa feliz les contesto: mi raíz está en el corazón. Todo lo llevo conmigo siempre que sea algo positivo lo negativo hay que convertirlo en positivo y seguir viviendo.
Ahora soy nieta e hija de guerrera, soy madre guerrera y mis hijos le enseño cada día que hay que luchar en el vida y no hay mejor arma que el Amor. Ya tengo kilómetros hechos en mi vida subidos a un avión, buses, barcos, caminos, bicicletas, tantos que puedo dar la vuelta al mundo. Estoy orgullosa un kilometraje de vivencias que me hacen sentir Ciudadana del mundo e hija de la madre tierra. Tengo mis raíces en el corazón, pero el fruto de mi amor está en todas partes…Solo el destino sabe qué deparará el futuro.
Le dedico esto a todas las madres solas, luchadoras, incansables, amorosas y sobre todo a las que brindan una sonrisa de amor incondicional como la mía.
TE QUIERO MAMA.
También a mis hijos que siendo unos bebes pequeñitos con sus sonrisas me han dado el amor suficiente para que nunca me sienta sola. Alex Y Abel os Amo con todo mi corazón.
Y a la persona que siempre me dice… Bien es bien y solo hay que ser feliz. Amorsky ik hou van jou.
Os animo a que nunca dejéis de soñar y no tengáis miedo al fracaso, solo aquellos que se atreven a
tener grandes fracasos consiguen grandes éxitos. PAZ PARA VENEZUELA!
La raíz de todo está en el corazón!
Quiero comenzar dando gracias a la madre Tierra por darme el privilegio de existir en ella. Soy una chica de 34 años, declarada hija de la tierra y ciudadana del mundo. Mis motivos tengo para sentir esa libertad de expresarlo así. Os lo voy a contar...
Creo en el destino, creo que marca puntos importantes en la vida, pero también creo que el poder y la fuerza con la que vivimos cambia nuestros días, horas, segundos, nuestras direcciones dándole un giro al punto de donde partimos para iniciar el gran viaje de nuestra vida.
Mi viaje comenzó cuando una hermosa taina de ojos grandes almendrados y dulces como la miel,
cambió su destino partiendo a conocer nuevos horizontes y en el camino conoció a un fuerte y
trabajador guajiro de noble corazón que la enamoró. Y el resultado del amor que sintieron nací yo.
Me llamo Liliana y la primera vez que abrí mis ojos al nacer y vi la luz, fue en una tierra hermosa
llamada Venezuela. Soy india guajira mestizada con la sangre de indios taínos que mi madre me dio
de herencia. Venezuela, esa tierra donde viví mis primeros años de vida. Tuve la vida de cualquier
niño de esa edad. jugar y ser feliz, gracias a mis padres que siempre se preocuparon por mí y que lo
más importante fuese mi felicidad (gracias mil).
Pero todo son etapas en la vida y mi corazón tenía que seguir conociendo lo que el destino tenía
preparado para mí. Así que tocó volar con destino a otra tierra caliente y con la gente más alegre del
mundo. Fui a conocer mi gran familia.
Recuerdo que era una mañana de verano, el sol brillaba en el asfalto y yo con tanto sudor… Me molestaba el flequillo que mi madre me hizo días antes para embellecerme. ¡Qué idea tan inoportuna con semejante calor que hacía en esa pequeña ciudad llamada Higuey en Rep.
Dominicana!
¡Que mezcla más hermosa! dijo mi abuelita cuando me vio por primera vez. Yo tenía la edad de 6
años, en mis recuerdos que tengo guardados en el corazón.
Todavía siento el abrazo fuerte con mucho amor de una viejita pequeña, de piel morena con arrugas
en su rostro que te revelaban que al criar 12 hijos/as no había tenido una vida fácil.
Aún cuando cierro mis ojos siento su olor a café recién tostado que ella misma recolectaba y su
graciosa manera de hablar. Ahí descubrí el sentimiento de amor puro de una familia humilde, el olor
de la leña, el color de las flores y una imagen tan bella como ver el mar azul turquesa interminable,
con sus aguas tan cristalinas y arena blanca y fina. ¡Dios el paraíso natural que maravilla!
Allí viví la segunda etapa de mi niñez, aprendí sus costumbres y sobre todo comprendí que tendría en
mi corazón una parte siempre reservada al amor de mi familia. Tengo 50 primos hermanos(casi nada).. pero yo soy hija única. ¿Creéis que puede ser casualidad? Yo hasta hoy sigo pensando que no.
Creo que el destino tenía más sorpresas guardadas para mí.
Se dice que somos el reflejo de nuestros padres y yo no iba ser una excepción. Tengo una madre de espíritu libre, guerrera de la vida, que cuando vio que teníamos que remar a contra corriente, no dudó en cambiar ese rumbo al destino y, por suerte u oportunidad, nos vimos volando al viejo
continente (España).
Llegamos con la maleta llena de ilusiones y con esperanza de que algo maravilloso nos iba a suceder… Nos trajimos el corazón lleno de amor y nostalgia, amor que nos ayudaría a resistir nuestras horas más bajas que provoca la distancia y la melancolía. Pero yo llevo por bandera una frase que pronto se reflejará en tinta cerca de mi corazón: La distancia no separa corazones. El corazón lleno de amor nos hizo fuertes y seguir hacia adelante mientras perseguíamos sueños, conocíamos amores, desengaños, dulzura y bondad.
Nada es fácil y os cuento que hoy estoy haciendo un sobreesfuerzo para estudiar la ESO fue porque no soporté las presiones y cambios de vida social que en ese momento existía en un país donde no había muchos extranjeros. Sufrí bullying, eran muy diferente las costumbres y el modo de vida. Ahora lo veo como una experiencia nada negativa en mi vida, pero otra vez cambió de destino, ya no podía ser abogada o periodista.
Comencé a vivir mi juventud con esfuerzo y trabajo. Mientras jugaba a ser adulta tuve la suerte de conocer el acto de amor más bello entre los seres vivos. ¡Fui mama! Sí de un niño que solo puedo describir con la palabra Nobleza. Así es mi hijo, Alex, el artífice de que de golpe comprendiera que la vida por más que vueles o sueñes siempre tiene algo que te sujeta el corazón.
Con tan solo 3 años de diferencia tuve un lapsus de enamoramiento febril como una adolescente, el cual me llevó a vestirme como las princesas de cuentos que se juran amor eterno. De esa etapa nació mi otro gran amor, mi niño pequeño Abel, el niño con más mamitis del mundo. Él es mi último dolor de parto, un parto tan duro que solo de imaginarlo decidí ser madre a día de hoy de solo dos hombrecitos.
Como en la vida van y vienen cambios en el destino, después de un largo tiempo sin que se movieran las hojas por el aire de cambio, pasó un tornado llevándose todo a su paso, dejando todo limpio y sin nada. Había que volver a regar el árbol y que diera hojas nuevas. Ese aire me llevó con destino a un mundo desconocido, idioma distinto, costumbre más del norte. Con tanto frío como vas a sobrevivir decía mi tía. Con ganas de buscar un buen futuro a mis hijos y mi madre que, aunque no la nombro demasiado, siempre ha estado al 200% a mi lado, incansable y amorosa con su pequeña familia que estaba su hija haciendo, acostumbrándose que tenía dos personitas que le llamaban YAYI. Mientras la yayi cuidaba mis dos retoños, yo buscaba otra forma de brindarles una vida mejor y mientras aprendía un idioma diferente y estaba haciendo prácticas pagadas en una empresa de flores y plantas de una ciudad del país de los tulipanes. Vaya cambio, os he dicho que me encontraba en Holanda.
Una mañana de trabajo en una oficina cambiando plantas de sitios, escuché a una persona que se dirigía a mí en castellano con un.. Hola ¿qué tal? Era Arie, mi Amorsky.
El destino tenía un as en la manga, y quería brindarme la oportunidad de sentir de nuevo las mariposas en el estómago de endorfinas , y como podemos redirigir nuestro destino pero no el camino, tomé la mano de una persona que me hizo creer en mí misma, me demostró que el amor no se demuestra con palabras sino con hechos, como no quererlo si tiene el azul del cielo en sus ojos.
Yo hoy camino junto a él, tengo cada día una sonrisa de agradecimiento a la madre tierra por todo lo que me ha brindado y he vivido soy amante de la esencia y no de la apariencia. A veces personas que conocen mi historia me dicen ¡qué vida más dura!… y yo con una sonrisa feliz les contesto: mi raíz está en el corazón. Todo lo llevo conmigo siempre que sea algo positivo lo negativo hay que convertirlo en positivo y seguir viviendo.
Ahora soy nieta e hija de guerrera, soy madre guerrera y mis hijos le enseño cada día que hay que luchar en el vida y no hay mejor arma que el Amor. Ya tengo kilómetros hechos en mi vida subidos a un avión, buses, barcos, caminos, bicicletas, tantos que puedo dar la vuelta al mundo. Estoy orgullosa un kilometraje de vivencias que me hacen sentir Ciudadana del mundo e hija de la madre tierra. Tengo mis raíces en el corazón, pero el fruto de mi amor está en todas partes…Solo el destino sabe qué deparará el futuro.
Le dedico esto a todas las madres solas, luchadoras, incansables, amorosas y sobre todo a las que brindan una sonrisa de amor incondicional como la mía.
TE QUIERO MAMA.
También a mis hijos que siendo unos bebes pequeñitos con sus sonrisas me han dado el amor suficiente para que nunca me sienta sola. Alex Y Abel os Amo con todo mi corazón.
Y a la persona que siempre me dice… Bien es bien y solo hay que ser feliz. Amorsky ik hou van jou.
Os animo a que nunca dejéis de soñar y no tengáis miedo al fracaso, solo aquellos que se atreven a
tener grandes fracasos consiguen grandes éxitos. PAZ PARA VENEZUELA!
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